jueves, 5 de febrero de 2026

Pegaso Z-102

¡El Pegaso que desafió a Mónaco está de vuelta! 🐎💨

Hay coches que tienen alma, pero lo del Pegaso Z-102 (chasis 113) es de otro planeta. Si pudisteis pasar por ClassicMadrid 2025, seguro que llamó vuestra atención el testigo de una de esas historias que parecen sacadas de una película de aventuras. ¡Os cuento por qué este coche es pura leyenda viva!


        Pegaso Z-102 expuesto en ClassicMadrid 2025


De Barcelona al Principado: Una locura de Wifredo Ricart

Corría el año 1952. Wifredo Ricart, con esa ambición que le caracterizaba, decidió que Pegaso debía medirse con los grandes en el Gran Premio de Mónaco. Prepararon a contrarreloj dos Berlinetas ENASA, aligeradas y potenciadas para la ocasión. ¿Pruebas en circuito? ¡Ninguna! Los coches se "rodaron" directamente durante el viaje por carretera desde Barcelona hasta el Principado. ¡Eso sí que era confiar en la mecánica!

Cascos de pesca y pintura "sangrienta" 🎨🩸

Lo que pasó al llegar es para no creérselo. Los pilotos se encontraron con que el casco era obligatorio... ¡y no tenían! ¿La solución? Compraron unos salacots en una tienda de caza y pesca, les recortaron las alas, los pintaron de rojo y se lanzaron a la pista.

Pero Mónaco no perdona. Entre el calor infernal del habitáculo, la dirección dura como el hierro y las fugas de aceite, aquello era una batalla. ¡La pintura roja de los cascos empezó a derretirse por la cara de los pilotos! Los comisarios, aterrorizados pensando que era sangre, les obligaron a parar. Una escena dantesca y gloriosa a partes iguales.

        Pegaso Z-102 expuesto en ClassicMadrid 2025

El regreso triunfal 75 años después

Aunque aquella aventura terminó con una retirada silenciosa antes de la carrera, el destino le debía una al chasis 113. Tras décadas de historia, este superviviente ha sido recuperado por un coleccionista español que ha hecho lo que todos soñábamos: ¡devolverlo al asfalto de Mónaco!

Verlo rugir en el Grand Prix Historique de 2024 ha sido el cierre perfecto para un círculo que se abrió hace 75 años. No es solo un coche; es el testimonio de una época donde la pasión pesaba más que la prudencia.

        Pegaso Z-102 expuesto en ClassicMadrid 2025


¿Qué os parece la aventura de los cascos de pesca? ¿Es o no es Pegaso la marca más romántica de nuestra historia? ¡Os leo en los comentarios! 👇

domingo, 1 de febrero de 2026

Qué tiene un coche para que digamos que es bueno.

 Muchas veces, subo por primera vez en el coche nuevo de un amigo o familiar, y pienso, es un coche bueno. Pero qué tiene ese coche para que diga que es bueno.

Sin dar muchas vueltas, para mí, hay dos aspectos para que digamos que un coche es bueno. 

El primer aspecto, es la calidad percibida. En este apartado hay infinidad de expertos estudiando cómo percibimos un coche, cada uno de sus mecanismos, la sensación háptica que recibimos cuando pulsamos o accionamos cualquier mando del coche. 

Por otro lado, encontramos la fiabilidad. la cual es clave para poder decir que un coche es bueno. Recuerdo una gran reflexión que me hizo un amigo sobre la fiabilidad. Me decía: "cuando los coches son nuevos todos son muy buenos y fiables, pero hay que hacer la radiografía de cómo ves la mayoría de unidades de un modelo concreto cuando tiene 10 años". Me hacía la comparativa entre dos modelos compactos de diferentes marcas. Continuaba diciendo, como ves la mayoría de este modelo se encuentran bastante descuidados y machacados; y sin embargo, la mayoría de las unidades que hemos visto de este otro modelo se conservan bastante bien. Había que indicar "la mayoría" pues hay casos individuales en los que el propietario es muy cuidadoso, aunque el coche no sea demasiado bueno, y lo mantiene en perfectas condiciones. Por el contrario, hay propietarios descuidados, que destruyen hasta el coche más fiable. 

Habiendo hecho una introducción de los dos aspectos que considero más importantes a la hora de asegurar si un coche es bueno, vamos a desgranar cada parte.

Volviendo al primer aspecto. Podemos afirmar que en el apartado de calidad percibida, yo me fijo en los siguientes apartados:

    - Ajuste de las piezas exteriores de la carrocería. Cuando todas las líneas de las diferentes piezas de la carrocería, chapas, cristales, pilotos, faros, encajan a la perfección, es un primer contacto que nos hace percibir que un coche está bien construido.

    - Sonido al abrir y cerrar las puertas. En este apartado hay infinidad de horas de estudio y trabajo, para hacer que los mecanismos y dispositivos implicados en este aspecto suenen como los usuarios percibimos que debe sonar un coche de calidad. Es muy importante destacar que no es que haya sonidos que sean sinónimo de calidad, sino que las personas identificamos y asociamos sonidos concretos a la calidad de construcción. Los ingenieros encargados de este aspecto, se aseguran y estudian cuáles son esos sonidos que nosotros asociamos a calidad de fabricación, para ir modulando los dispositivos implicados en este asunto, y que suene como queremos que suene. 

    - Menos pliegues en las chapas de carrocería. Cuando me asomo al techo de un coche y veo pliegues en la zona que alberga la baca, me transmite cierta sensación de inferioridad, respecto a los coches que no tienen pliegues pronunciados en esta zona. Me da mayor sensación de calidad un techo con un pequeño escalón en las zonas laterales, que un techo con un gran pliegue en dicha parte.

    - Muchas superficies curvas en el diseño de la carrocería. Cuando vemos muchas áreas orgánicas, como se denominan en la actualidad, percibimos calidad en la fabricación, aparte de que, en realidad, se le añade complejidad a la construcción, desde el punto de vista del estampado de las diferentes piezas de la carrocería.



    - Tacto de los materiales interiores. Si los materiales son agradables al tacto, el coche entra por los sentidos. Y qué es agradable al tacto. En mi opinión, hay materiales que deben extremadamente suaves, y hay otros que deben mostrar agarre. Por ejemplo, creo que la parte central de los asientos debe ser muy suave; en cambio, las zonas laterales, deben tener cierto agarre. Mi tapizado favorito es el que combina cuero en los laterales y zona delantera de la banqueta, con alcantara en el centro. Respecto a los mandos de control, de todo tipo, me gusta que envíen una sensación de vuelta a la hora de accionarlos. Esto es lo que los ingenieros en ergonomía denominan sensación háptica. Que tú sepas que lo has accionado. Este aspecto es muy importante a la hora de conducir. Si estás conduciendo en mitad de una tormenta, quieres tener claro si has accionado el desempañador, y quieres que actúe rápido. Si el mando en concreto no te deja claro si lo has activado o no, te genera dudas y nervios, por la situación.

    - Aspecto de los materiales interiores. Cuando se aprecian decoloraciones, o desgastes excesivos, en un coche con no demasiados años, se da una percepción de mala calidad. Cuando los tonos son parejos, y no se aprecian grandes desgastes, aunque el coche tenga muchos kilómetros, se aprecia una calidad de materiales de primera.

    - Continuación del diseño del salpicadero en los paños de las puertas. Cuando me subo a un coche, en el que veo un diseño continuado entre el salpicadero y las puertas laterales, sin ningún tipo de desajuste o escalón en los materiales, me llega una sensación de calidad importante. Si hay algún escalón, aunque el diseño sea continuado, transmite mala sensación. 

    - Ergonomía. Pura y dura. Que cada mando, que cada hueco portaobjetos, que cada reposabrazos, reposacabezas, que todo esté en su sitio. Hay aspectos menos importantes, como la localización del freno de mano, o la cerradura de arranque del coche. Ya sabemos que unas marcas la sitúan a la derecha de la columna de la dirección, otras, a la izquierda. Algunas marchas, sitúan la cerradura de arranque sobre el salpicadero a un lado o a otro del volante, incluso ciertos coches la llevan en la consola central, al lado de la palanca del cambio... Esto no tiene una importancia, pues se arranca el coche en parado con tranquilidad. Pero los mandos que se utilizan en marcha, es fundamental que caigan a la mano, para no distraer nuestra atención de lo verdaderamente importante: la conducción.

    - El olor. Me encanta el olor que emanan las moquetas de los coches nuevos. Este olor se puede mantener en el tiempo. Si se higieniza el coche de manera correcta, y de forma periódica, ese aroma original, se va manteniendo en el tiempo. Si no se cuida este aspecto, los ácaros van haciendo su trabajo, y al subir a un coche viejo y sucio percibimos ese olor a polvo interiorizado en las moquetas y guarnecidos tan desagradable.

    - La modularidad y los reglajes en asientos y volante. Me parece un detalle de calidad, que los asientos dispongan del mayor número de reglajes posible. En especial, el del conductor, junto con los ajustes del volante, son fundamentales para conseguir la posición de conducción ideal.

    - Hay muchos otros pequeños detalles, que denotan calidad en un coche. Como pueden ser unos parasoles con extensores para que en las rendijas que quedan entre el retrovisor interior y los parasoles, no se cuele ningún rayo de sol en un giro, y te deje cegado por unos instantes.



    - Precisión del volante, palanca del cambio, pedales de acelerador, freno y embrague. Aunque estos controles se podrían incluir en ergonomía, no me refiero exactamente a la colocación, respecto a nuestras extremidades. Me refiero a la precisión entre el manejo del control y la ejecución de la mecánica. Cuando giras ligeramente el volante, y el coche responde inmediatamente, te transmite mucha seguridad, y sensación de calidad. Es cierto que en este apartado influyen muchos dispositivos mecánicos. Sin ir más lejos, la rapidez de respuesta de la dirección está muy relacionada con el diámetro de las llantas, la presión de inflado de los neumáticos, cotas de dirección, esquema delantero de suspensión... 

Todos estos aspectos no tiene sentido evaluarlos en un coche nuevo. La mayoría de estos parámetros se pueden comprobar después de varios años de uso y kilómetros en el tablero de instrumentos. Cuando son nuevos los coches, como decía mi buen amigo Miguel Ángel, todos son buenos, y todos tienen buen aspecto.


Respecto al otro apartado, el de la fiabilidad. Qué es fiabilidad. Fiabilidad es pasar por el taller lo mínimo posible, si es sólo para mantenimiento, hablamos de una alta fiabilidad. Igualmente, fiabilidad es que el coche no te deje tirado, en mitad de la carretera, o una mañana de invierno a la hora de arrancar.

También cabe destacar que si no se sigue un mantenimiento mínimo, no se puede esperar o evaluar la fiabilidad de un modelo concreto, pues se le está castigando, y haciendo funcionar en unas condiciones que no son las normales y esperadas para la mecánica. Hoy en día, la mayoría de fabricantes recomiendan unos intervalos de mantenimiento bastante altos, en cuanto a kilómetros. Por ejemplo, 20, 25 o, incluso, 30.000 kilómetros, entre cada cambio de aceite. Recuerdo cuando el aceite, de tipo mineral, se recomendaba cambiarlo a los 5.000 kilómetros. Ya que tenemos la suerte de que, ahora, se pueden extender los intervalos de mantenimiento mucho más que antiguamente, qué menos que cumplirlos a rajatabla. Si nuestro mecánico de confianza nos indica que hay una rótula o un silentblock, o las pastillas de freno, para cambiar, hay que hacer el esfuerzo económico y cambiarlo. Nos ahorrará dinero en el largo plazo, y sobre todo, y por encima de todo, llevaremos nuestro coche en condiciones de seguridad.



La fiabilidad no sólo depende de la calidad de los materiales que se nos entreguen cuando compramos el coche, también influirá el mantenimiento que le demos, y el cariño con el que tratemos nuestro coche. En este aspecto siempre me acuerdo de mi abuelo. Iba conduciendo, casi volando sobre el asiento, por ir en cierta tensión en zonas bacheadas. Iba sufriendo sin parar por su coche. Igualmente, conducía con una suavidad inusitada, hacía todos los cambios de marcha, casi como si el coche fuera automático, los pasajeros y la carrocería mantenían una linealidad sorprendente. Es cierto que mi abuelo llevaba muchos kilómetros a cuestas, y no en los mejores aparatos del mercado. Me contaba, muchas veces, la ingente cantidad de coches que había gastado a lo largo de su vida profesional. Era visitador médico. Se recorría las provincias de Albacete y Cuenca, con sus sierras y carreteras de cualquier manera, hace 60 años. Los Citroën 2CV y Dyane 6 le duraban menos que un pastel en la puerta de un colegio. Se le fundían. Cada año, uno nuevo. 


En fin, si cuidamos nuestro coche, percibiremos una mayor calidad en relación a si somos descuidados.

jueves, 29 de enero de 2026

Golf GTI 50 Aniversario en Retromobile

 A medida que pasan los días, voy descubriendo que Retromobile París va a ser una fantástica cita para disfrutar de los mitos del automovilismo.

El otro día, se trataba de Alpine, con sus 110. En esta ocasión os hablaré de mi sueño infantil: el Golf GTI.

                                    Golf GTI, matriculado enero 1988

Éste fue mi sueño automotriz durante toda mi infancia. Al final, lo conseguí. Fue en plena pandemia, cuando me lancé a hacer realidad mi coche más deseado.

Bien, este año, se cumplen 50 años desde que a un par de ingenieros un poco "ousiders" de la fábrica de Wolfsburg se les ocurrió la idea de "tunear" un Golf de serie. Se les ocurrió meterle un motorcito con un poco de picante, el 1.6 de 112 cv original, y hacerle un par de ajustes a la puesta a punto de chasis, suspensión, dirección. Y lo que parecía un trabajillo gamberro sin ningún recorrido, se convirtió en uno de los subsegmentos más exitosos del mercado.

A veces, aparecen ideas que parecen sin mucho recorrido, que mueven la olla que está rebosando, y se desborda el mercado. La gente empieza a desear ese concepto nuevo, y el resto es historia.

Volviendo al primer día con mi Golf GTI, recuerdo cuánto me sorprendió el ordenador que incluía de serie. Se trata de un ordenador de abordo que incluye datos, como consumo instantáneo, consumo medio, distancia de viaje parcial, temperatura exterior, tiempo de viaje, y, ojo al parche, temperatura de aceite. Todo se acciona mediante la tecla llamada MFA en el mando de los limpiaparabrisas. Con este pulsador manejamos una pequeña pantalla digital que incluye el Volkswagen.

                                    Mando MFA, Golf GTI.

También me llamó enormemente la atención el comportamiento del coche. Era una auténtica tabla. Encaraba cualquier giro sin inmutarse, era increíble, la maravillosa puesta a punto de chasis y suspensión que tenía aquel aparato.

                                    Foto: Tandas Privadas, Jarama RACE, diciembre 2023

En fin, no me extenderé más, aunque me gustaría escribir un artículo completo sobre la mecánica de este coche, que tantas satisfacciones y ratos de disfrute me dio.

Retomando la cuestión, todos sabemos cómo nació el Golf GTI, y cuándo, en 1976. Luego, este año 2026 se cumplen 50 años de aquella alocada y genial idea. Y a los de Volkswagen se les ha ocurrido presentar el último Golf GTI, en el salón Retromobile, de París. 

                                    Fuente: Volkswagen Newsroom, Golf GTI 50 Aniversario

Para celebrar la efémeride, en Volkswagen han preparado una serie limitada con, nada menos, que 325 cv: se trata del Golf GTI más potente de la historia.

El "Grial" para los puristas: Así es el Paquete Performance GTI 50 Aniversario

Si sois de los que piensan que un GTI nunca es "demasiado deportivo", prestad atención, porque Volkswagen ha decidido tirar la casa por la ventana con el paquete opcional Performance. No es solo un extra estético; es una declaración de intenciones para quienes buscamos exprimir cada curva.

Lo que más me emociona de esta configuración es cómo han atacado los puntos clave que amamos los puristas:

  • Pura ligereza: Gracias a las llantas forjadas "Warmenau Black" de 19 pulgadas y a un glorioso sistema de escape Akrapovič fabricado en titanio, el coche adelgaza unos 30 kg. ¡Menos peso es más vida!

  • Adherencia de circuito: Viene calzado con unos impresionantes neumáticos semislick Bridgestone Potenza Race, diseñados para morder el asfalto.

  • Geometría radical: El chasis se rebaja otros 5 mm adicionales y la caída del eje delantero se ajusta a $-2^{\circ}$. Traducido al castellano: una dirección mucho más incisiva y un paso por curva que quita el aliento.

¿Y en qué se traduce todo este despliegue técnico? Pues en pura magia en pista. El mismísimo Benjamin Leuchter ya lo puso a prueba en el "Infierno Verde" de Nürburgring en abril de 2025, parando el crono en 07:46:13. Es, oficialmente, la vuelta más rápida de un GTI 50 Aniversario de serie en la historia del trazado alemán.

                             Fuente: Volkswagen Newsroom, Carrusel Nurburgring Nordschleife

Un viaje a los 80 y 90: El interior del GTI 50 Aniversario es puro sentimiento

Si sois de los que se emocionan al ver un buen detalle retro, este modelo os va a robar el corazón. Volkswagen ha sabido tocar la fibra sensible de nosotros, los entusiastas, con un equipamiento que es un auténtico homenaje a la historia del GTI.

Lo primero que te golpea (en el buen sentido) al abrir la puerta son los asientos deportivos. Han recuperado el mítico tapizado "Tartán", pero con un giro magistral: detalles en verde oscuro que nos teletransportan directamente a los GTI de los años 80 y 90. Es increíble cómo un diseño de hace décadas encaja tan bien en pleno 2026. Y para rematar ese look racing, los cinturones de seguridad en un rojo vibrante nos recuerdan que estamos ante algo especial.

Pero la experiencia no se queda ahí. Al sentarte, el tacto es puro espectáculo:

  • Volante de competición: Forrado en microfibra "ArtVelours", con el emblema "GTI 50" recordándote que conduces una leyenda.

  • Control total: Las levas integradas para el cambio DSG de siete marchas te invitan a jugar con él en cada tramo de curvas.

Estética exterior: Negro, Rojo y mucha personalidad

Por fuera, el coche es una clase magistral de cómo ser agresivo y elegante a la vez. El logo del aniversario se deja ver en el alerón del techo y hasta en el interior de los retrovisores (un detalle exquisito).

Lo que más me gusta es el contraste: el techo y las carcasas de los retrovisores en negro, a juego con los embellecedores del escape, le dan un aire muy serio. Pero el toque maestro es esa franja lateral con un degradado que va del negro al mítico Rojo Tornado. Es, sin duda, un guiño directo a los vinilos que tanto nos gustaba ver en los clásicos de antaño, pero con una ejecución moderna que salta a la vista.


                                    Fuente: Volkswagen Newsroom.





sábado, 24 de enero de 2026

Y qué es un coche bello

 

Bueno... Es una pregunta fantástica. Es tan buena pregunta, como difícil de encontrar su respuesta. Seguramente podríamos empezar a hablar de qué es la belleza, ¿no? 

Siendo así, tendríamos que retrotraernos a la antigüedad. Desde el principio de los tiempos, una vez superadas las necesidades básicas de supervivencia, entiendo que todos los seres humanos comenzaron a valorar la belleza.

Todos los grandes pensadores, han intentado establecer una definición sobre le concepto de lo bello. Al menos, así lo recuerdo yo, de mis años de juventud, cuando trabajábamos el tema en el área de filosofía, en bachillerato y en el curso de orientación universitaria.

Para no dar muchas vueltas, vamos a poner un ejemplo de lo que pensaban los grandes filósofos clásicos, como Aristóteles. Nos dice este autor, que para mí situó varias definiciones muy interesantes sobre diversos conceptos, al igual que ejerce un influjo en nuestras bases de pensamiento actual, nos dice que la belleza es una cualidad objetiva y valiosa por sí misma, que es agradable, y se caracteriza por la simetría, el orden, la proporción y un tamaño, adecuados.

A la vista de esta definición, o acercamiento al concepto, podemos poner muchos peros, muchas preguntas, como por ejemplo, que a veces, en el desorden se podría encontrar cierta belleza... O que en algunos casos la desproporción hace algo atractivo... Pero, reconozco que si me preguntan qué es algo bello, pienso algo muy parecido a Aristóteles. Algo bello, es algo que agrada a la vista, y al resto de los sentidos. Hago hincapié en la vista, pues lo bello, en el caso del diseño automotriz, entra, sobre todo, por los ojos. También por los oídos, cuando escuchamos la sinfonía de cilindros pistoneando. El tacto entra en juego, cuando tocamos los materiales del interior, el cuero vuelto del volante, la tapicería, los riñones apretándose contra el asiento en una aceleración, eso también es tacto.

                                    Pegaso Z-102 Classic Car Madrid 2025

Y, por último, el olfato. Cuando abres la puerta de un coche, ese olor característico de las moquetas de cada marca automovilística, a mí al menos, me llama poderosamente la atención. Este extremo, lo he vuelto a sentir, últimamente, cuando conseguí mi Golf GTI de 1988. Lo limpié a fondo, y cuando llegué bajo los asientos, en la moqueta, detecté el mísmisimo olor que emanaba del acabado interior y flamante de un Volkswagen Polo, que mi padre, pudo adquirir en 1986. Era absolutamente el mismo aroma. Ocurrió lo mismo, cuando subí por primera vez en mi C70 de 2001. Olía exactamente igual que mi Volvo V70 de finales de 2000. Las moquetas exhalan un olor fuerte y característico. Entiendo que va por marcas, y por épocas.                                    

Volviendo a la pregunta que muchos amigos me hacen, ¿qué caracteriza a un coche bello? A la vista del concepto de belleza, podríamos decir que simplemente, sería un coche que sea agradable a la vista, en un primer momento, y al resto de los sentidos -salvo el gusto- una vez entramos en él, y podemos conducirlo. Es una respuesta simple, algo agradable a nuestras sensaciones.

Si afirmamos este extremo,  cualquier coche, seguramente sea bello. Incluso algunos modelos que en el pasado nos parecían feos, ahora cuentan con grupos de seguidores. Quiero decir que aquí entra la subjetividad. Entramos en contradicción con Aristóteles, pues él nos hablaba de objetividad...

Entonces, ¿cómo nos ponemos de acuerdo cuando vemos un coche y a la mayoría nos parece bonito? En el curso de diseño que hice con Driving Your Dream y la escuela de diseño Luppo Design, se trabajaron algunos conceptos interesantes sobre el diseño de coches, y las sensaciones y recuerdos que nuestro cerebro evoca al ver un coche. Se parece mucho a lo que nos dice Aristóteles sobre proporción, magnitud o tamaño razonable, simetría y orden. 

Nos suele gustar mucho la simetría, casi absoluta de un coche. Cuando se pusieron de moda los retrovisores de menor tamaño en el lado del pasajero, en principio, pareció un rasgo distintivo e interesante, pero con el tiempo, nos acabamos cansando de aquello. Al ver un coche totalmente simétrico, nos resulta armonioso, agradable a la vista, no hay nada que llame poderosamente nuestra atención, como sí ocurre cuando hay algo diferente a un lado, o a otro. 

En el mismo plano, podemos trata el asunto del tamaño razonable. Si no nos cuadra el tamaño de las ruedas, respecto a la carrocería, notamos algo extraño. Nuestro cerebro detecta que algo no cuadra. Por poner algún ejemplo, en los coches actuales, si montamos ruedas de coches de los ochenta, de 13 o 14 pulgadas, notaremos al instante que algo no cuadra. 

Con el orden, ocurre algo parecido. Si vemos un coche lleno de pilotos traseros, localizados en lugares dispares, aparte de que seguramente, no pasaría las homologaciones actuales, notaríamos una sensación extraña. Al igual, ocurre en el interior. Cuando te sientas a los mandos de un coche, y su disposición de controles, es del tipo de aquellos satélites que llevaba el Citröen Visa, o las palanquitas que se montaron en los Ibiza de primera generación... Sentimos una sensación, un poco extraña. Es cierto, que en este aspecto puede que se de una sensación más motivada por la extraña ergonomía a la hora de accionar los controles, que por el simple hecho del diseño.

                                    Fiat 124 Abarth Spider, Classic Car Madrid 2025                        

Dicho todo esto, es cierto que puede haber mucha subjetividad a la hora de hablar de si un coche concreto es bello, o no lo es. Igual de cierto es que en la mayoría de casos, todos nos ponemos de acuerdo a la hora de decir si éste o aquel coche es bonito. 

Me considero una rara avis en este aspecto, pues, por poner un ejemplo de mis gustos automotrices, el primer coche que yo compré fue mi Volvo V70 de finales del año 2000. Lo compré de ocasión en el año 2007. Y cuando lo vieron mis amigos, casi se les escapa la risa. Se trataba de un V70 de segunda generación, ya mucho más redondeado que lo de primera. El morro muy parecido a los S60 y S80 de la época. Pero, aun así, el corte final trasero era abismal. La carrocería se deslizaba hacia atrás, y de repente, sin previo, ¡zas! Se daba un tajo bestial y totalmente vertical... Y a mí, aquello me parecía bello. Con 25 años, era el coche que siempre había soñado. Una vez subías dentro, la sensación era totalmente diferente. En el interior sí había acuerdo con mis amigos en que se trataba de un coche bello, agradable y muy interesante para viajar dentro. Siempre fui un enamorado de las líneas rectas de Volvo en los años 80. La sensación que causaba en mí, este coche, es que los diseñadores seguían manteniendo el lenguaje de marca, pero introduciendo de manera sutil una suavidad de líneas. Era un auténtico Volvo, con cortes radicales en el diseño, pero, a la vez, se añadía un lenguaje de diseño fresco y fluido. Mucho más orgánico, que en mi anterior 340 GL.

                                    Volvo V70, finales año 2000


                                    Volvo 340 GL, año 1989


Como ejemplo de coche bello, diría el Jaguar E-Type. Dejaré un vídeo sobre el último tipo E que he visto en directo. Fue en Classic Madrid, en febrero de 2025. En el stand de uno de los mejores restauradores de España, y seguramente del mundo. Estad atentos al canal.

                                    Jaguar E-Type, stand Juan Lumbreras Classic Car 2025


Un saludo, amigos.-




Tres Alpine A110 protagonizarán Retromobile 2026 París

 Si eres fan del motor tanto como yo, prepárate porque lo que viene con Alpine es simplemente histórico.

                                    Fuente: Alpine Media Website


¡Nos vemos en el Rétromobile 2026! Del 28 de enero al 1 de febrero, la leyenda francesa toma París y no podría ser en un momento más épico. Estamos en pleno corazón de la celebración de los 70 años de la marca (¡siete décadas de pura adrenalina desde aquel junio de 1955!) y el ambiente va a ser eléctrico.

El gran protagonista, como no podía ser de otra forma, es el icónico Alpine A110. Va a haber un trío de coches especiales en exhibición que son, literalmente, el alma de la marca. Pero ojo, que aquí viene lo intenso: esta es la última llamada.

La producción de la segunda generación del A110 (esa maravilla que nos dejó locos en Ginebra 2017) llega a su fin este junio de 2026. ¡Es el fin de una era! Si siempre has soñado con tener uno, el cronómetro ya está en marcha: solo hay tiempo hasta finales de marzo para pedir las últimas unidades de estas joyas:
  • Alpine A110 (252 CV): La pureza en estado puro.

  • Alpine A110 GTS (300 CV): Una bestia que domina la carretera y destroza el crono en el circuito.

  • Alpine A110R 70: La edición limitada definitiva por el 70º aniversario. ¡Una pieza de coleccionista total!


                                     Fuente: Alpine Media Website

El Alpine A110 no es solo un coche, ¡es un mito viviente! Desde que nació en 1962 hasta 1977, marcó la historia del automovilismo, y su renacer en 2017 con la segunda generación fue, sencillamente, un regalo para los que amamos conducir.

                                     Fuente: Alpine Media Website

¡Se me pone la piel de gallina solo de pensar en esta joya! Estamos hablando del Alpine A110 1600 SX, una de las ultimísimas Berlinettes fabricadas en Dieppe. ¡Es, literalmente, el cierre de un capítulo de oro en la historia del motor francés! 🇫🇷🔥

Pero espera, que la historia de esta unidad es una locura: ¡ha estado en manos del mismo dueño desde que se entregó nueva en 1977! Y lo mejor es su color... ese rarísimo "Vert Normandy", que los que estamos obsesionados con la marca llamamos cariñosamente “Berliverte”. ¡Es una pieza única!

Fiel a la filosofía más pura de Alpine, es una obra maestra de la ingeniería:

  • Ligereza extrema: ¡Solo pesa 790 kg! Es una pluma.

  • ADN de carreras: Chasis de viga central y esa icónica carrocería de fibra de vidrio y poliéster.

  • Corazón mecánico: Un motor de 1.647 cc montado en la parte trasera, rugiendo con 95 CV y gestionado por una caja manual de cinco velocidades que te hace sentir cada cambio en el alma.

Con su suspensión independiente y dobles trapecios, es la definición perfecta de agilidad y equilibrio. ¡Alcanza los 195 km/h! No es solo un coche, es una extensión del conductor. ¡No se fabricarán nunca más máquinas con esta pureza!

                                    Fuente: Alpine Media Website

                                            
Fuente: Alpine Media Website


El Alpine A110 1800S Grupo 4 fue construido en septiembre de 1975 exclusivamente para el equipo oficial de Alpine. ¡Es puro ADN de carreras! Mantiene esa silueta legendaria de la Berlinette con su chasis de viga y su carrocería ultra ligera, pero lo que lleva dentro es de otro planeta: un motor Mignotet de 1.796 cc que rinde 170 CV. ¡Y todo eso para mover apenas 710 kg! La relación peso-potencia es, sencillamente, una locura.

Pero lo que me vuela la cabeza es su historial, ¡es una leyenda viva del rally internacional!:

  • Tour de Corse 1975: ¡2º puesto absoluto con Jean-Pierre Nicolas! 🥈

  • Tour Auto de la Isla de la Reunión 1976: ¡Victoria total con el mítico Jean Ragnotti! 🥇

  • Rally de San Remo y Montecarlo: ¡Peleando en el barro y la nieve en los escenarios más épicos!

Tener esto delante es como tocar la historia. Es el testimonio real de la época dorada de Alpine en el automovilismo. ¡Es potencia, es gloria y es puro fuego francés!

                                     Fuente: Alpine Media Website





viernes, 23 de enero de 2026

Porsche siempre deja el listón muy alto en Daytona

 Porsche es el fabricante que más éxito ha tenido en Daytona.-

                                    Fuente: Porsche Newsroom

Antes de que dé comienzo la nueva temporada del IMSA WeatherTech Sportscar, la marca hace un recorrido por su historia dentro de la competición. Brindando por todos sus triunfos.

                                      Fuente: Porsche Newsroom

¡No son solo coches, es historia viva sobre el asfalto! Durante 75 años, Porsche no ha dejado de escribir la leyenda definitiva del automovilismo deportivo.

Todo estalló en 1951, en el escenario más brutal del mundo: las 24 Horas de Le Mans. Ahí, un Porsche 356 SL preparado directamente en la fábrica devoró la pista, logrando una victoria de clase épica que marcaría el inicio de todo.

                                      Fuente: Porsche Newsroom

Pero la ambición no se detuvo ahí. El rugido llegó a Daytona el 5 de abril de 1959, apenas dos meses después de que se inaugurara ese templo de la velocidad. Fue en esa primera carrera de la USAC donde Porsche comenzó su marcha triunfal, demostrando que no venían a participar, sino a dominar.

                                      Fuente: Porsche Newsroom

¡Imagínate la escena! El trazado era una bestia técnica que fusionaba el mítico óvalo de NASCAR con la agresividad del circuito interior. Estaba previsto que fueran 1000 kilómetros de pura resistencia, pero la carrera fue tan intensa que el anochecer obligó a detener los cronos tras seis horas de infarto.

                                      Fuente: Porsche Newsroom

¿Y quiénes se alzaron con la gloria? ¡Dos leyendas argentinas! Roberto Mieres y Antonio von Döry dieron una lección de pilotaje magistral a los mandos de un Porsche 718 RSK, cruzando la meta por delante de los estadounidenses Bob Said y Art Bunker.

                                      Fuente: Porsche Newsroom

Fue un podio dominado por la casa de Stuttgart, una victoria absoluta que, aunque no figure en las estadísticas oficiales de la IMSA por temas burocráticos del organismo sancionador, ¡nadie podrá borrar jamás de la memoria del automovilismo!

                                      Fuente: Porsche Newsroom



martes, 20 de enero de 2026

50 años del Mercedes Benz w123

 El vehículo que inauguró la filosofía de la marca alemana: "lo mejor o nada", y ganador de rallies, cumple 50 años en este 2026.

 La presentación tuvo lugar en el sur de Francia, en Bandol, durante el mes de enero de aquel 1976 -curiosamente este verano estuve por ahí de vacaciones-. 

Desde que se presentó en 1976, el Mercedes-Benz W 123 dejó claro que iba a ser un coche especial. De hecho, fue tal el éxito que antes de salir a la venta ya se había agotado la producción de todo el primer año. Lo que más llamó la atención fue su equilibrio: un diseño elegante y atemporal combinado con una seguridad y solidez que hoy lo convierten en uno de los clásicos más queridos del mundo.

Es, básicamente, el ADN de Mercedes en estado puro. Heredó mucho lujo y tecnología de la Clase S de la época, como su suspensión impecable y un interior súper espacioso. Además, fue un pionero en seguridad, incorporando innovaciones como la columna de dirección deformable, el ABS en 1980 y el airbag en 1982. Es un coche que, simplemente, transmite una confianza total.

Fuente: Mercedes-Benz Media

El Mercedes W 123 no fue solo un coche, fue una 'evolución a seguir' según la prensa de 1976. Su calidad de fabricación era tan alta que redefinió la imagen de la marca y se convirtió en un icono cultural. Lo increíble es cómo lograron adaptar el modelo para todo tipo de conductores: desde el elegante Coupé hasta el innovador T-Model, que cambió el concepto de los coches familiares.

Con casi 2,7 millones de vehículos producidos, es el Mercedes más exitoso de su época. La mayoría fueron berlinas, especialmente el mítico 240 D, pero si ves un 280 C Coupé, estás ante una rareza total, ya que se fabricaron poquísimos. Es un coche que pasó de ser el rey de las ventas a ser un clásico imprescindible.

Fuente: Mercedes-Benz Media

¡Qué máquina el W 123! Desde que se diseñó, Mercedes tuvo claro que este coche tenía que ser sinónimo de durabilidad y facilidad de mantenimiento. Por eso no es raro ver tantos todavía rodando como el primer día; tienen un valor de reventa increíble y una calidad que asombra.

Lo mejor es que, si tienes uno, Mercedes-Benz Classic se encarga de que siga vivo. Tienen prácticamente de todo: desde piezas pequeñas como los pomos de las puertas hasta componentes críticos como pinzas de freno o parabrisas para el Coupé. Incluso han vuelto a fabricar cosas específicas que antes eran difíciles de encontrar, como los árboles de levas para el motor M 102 o las bujías del 280 E. ¡Hasta te pueden hacer una llave de repuesto original con los papeles del coche!

Si te pica el gusanillo de tener uno, en la web de Mercedes-Benz Classic suelen tener joyas seleccionadas con minuciosidad.

Fuente: Mercedes-Benz Media

¡Es increíble lo polifacética que es la gama del W 123! Tienes desde el eterno 200 D, que se convirtió en el taxi por excelencia, hasta el 300 D Turbodiésel o el potente 280 E de seis cilindros. Pero lo que más me gusta es el mensaje que transmite: es un coche que respira clase y éxito sin necesidad de ser ostentoso. Es pura comodidad y rendimiento, pero con una discreción que hoy en día se echa de menos.

Y ojo, que no solo era un coche "de paseo". En 1977, Mercedes dejó a todo el mundo con la boca abierta en el rally Londres–Sídney. Imagínate lo que es recorrer 30.000 kilómetros por tres continentes durante seis semanas... pues dos 280 E arrasaron, demostrando que este modelo es prácticamente indestructible. De hecho, el coche que ganó todavía se puede ver en el Museo Mercedes-Benz.

Lo que me parece más alucinante es lo adelantado que estaba a su tiempo. ¡Ya en 1982 ofrecían una versión de GLP de fábrica! Incluso hicieron prototipos que funcionaban con hidrógeno y baterías eléctricas. Es una locura pensar que hace casi 50 años este coche ya estaba marcando el camino de lo que vemos hoy. ¡Un verdadero visionario!

Fuente: Mercedes-Benz Media




Pegaso Z-102

¡El Pegaso que desafió a Mónaco está de vuelta! 🐎💨 Hay coches que tienen alma, pero lo del Pegaso Z-102 (chasis 113) es de otro planeta. ...